Usar tu inmueble como garantía puede abrirte opciones de financiamiento. Te explicamos cómo funciona, qué se evalúa y qué debes tener en cuenta.
Un crédito con garantía hipotecaria es un préstamo en el que tu inmueble respalda el pago. La propiedad sigue siendo tuya: la garantía se registra para dar seguridad a quien financia el crédito.
¿Qué se evalúa?
- Que la propiedad esté inscrita en Registros Públicos.
- El valor del inmueble, mediante una tasación.
- Tu situación y la información de tu caso.
El monto que se financia es una parte del valor del inmueble, no el total. Así se cuida tanto a quien pide el crédito como a quien lo financia.
Antes de firmar
Pide que te informen por escrito todas las condiciones: monto, plazo, tasa, costos y qué pasa si te atrasas. La operación se formaliza en notaría.
Toda solicitud está sujeta a evaluación. Este artículo es informativo y no constituye una oferta de crédito.


